Cesantía

Cesantes y precarios:  uso y abuso de la mano de obra

Artículos, Colaboraciones

Señor director :
Hoy día son raros los países que pueden mostrar unas tasas de desempleo tan bajas que ellas pudieran ser consideradas por los economistas como las tasas de desempleo-piso, es decir que ellas  expresan el  porcentaje de activos que una economía  capitalista no puede absorber.

Hasta los años 60/70 los “expertos “ declaraban que en economías de esta índole una tasa de cesantía de 3 % podía ser considerada como gozando de pleno empleo. Posteriormente, como la cesantía se ha instalado de manera endémica los mismos expertos o sus sucesores, para disimular los fracasos del sistema, han alzado la tasa-piso hasta 4%, 5% o incluso más.

La verdad es que salvo en el Japón, los EEUU, la Alemania , la Gran Bretaña y algunos pocos otros, las tasas de desempleo se han disparado en todo el mundo y se han acompañado de la multiplicación de formas de trabajo precario cada vez más diversas y cada vez más precarias.

Incluso en los países señalados más arriba si la cesantía parece contenida en el 4% o 5%, según el caso, ese resultado se ha obtenido a menudo practicando la manipulación de las cifras de los que buscan empleo o  presentando  como verdaderos puestos de trabajo lo que en realidad son formas casi grotescas de contrato laboral : mini-jobs, pagados con la mitad del salario mínimo, en algunos países como  en Alemania y EEUU entre otros; “contratos de 0 horas”  como en Inglaterra, donde el trabajador es utilizado “ a la carta” es decir en que el empleador puede abstenerse de ofrecerle trabajo durante semanas a su asalariado o simplemente asegurarle algunas horas de labor; contratos por unos meses, en otros Estados, unos contratos que se repiten al infinito y que colocan al empleado o al obrero en una constante inestabilidad y les privan de muchos de sus derechos,  etc.

En lo que respecta a Chile , la verdad es que el mercado laboral caótico que es  el nuestro constituye un ejemplo  resumido de lo peor que se ve hoy en día en el mundo  en materia de no reconocimiento de derechos laborales, de número de horas trabajadas y desde luego de salarios. Lo que lo sitúa en la vanguardia de los países que explotan y desprotegen, con la bendición del Estado, su mano de obra en aras de la famosa competitividad.

Sin embargo , no habría que hacerse ilusiones de un mejoramiento radical de la situación laboral en el contexto de una economía capitalista. En efecto, la cesantía y el empleo precario forman parte indisoluble del funcionamiento de este sistema en el que un “ejército de reserva industrial “, definido por K.Marx , está constituido por desempleados y trabajadores fragilizados . Unos y otros,  con su presencia,  empujan  los salarios a la baja y permiten así a los expoliadores de explotar más duramente y con salarios más bajos a quienes creen gozar del privilegio de un empleo “estable” y que temen perderlo.

No habrá  pues una perspectiva real de mejoramiento para los trabajadores chilenos si no hay una modificación sustancial de nuestro Estado y de nuestra legislación para que uno y otra coloquen unas riendas sólidas a este caballo desbocado que es el neoliberalismo nacional , un caballo que  en su galope  insensato no solo pisotea los derechos de los que laboran sino que arriesga  conducirnos  al precipicio a todos.

José Cañas C.

La discución se ha cerrado.

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