redistribución de la riqueza

HUMANIZAR A CHILE, ¿QUÉ HACER? NECESIDAD DE INTENTAR UNA RESPUESTA, REDISTRIBUIR LA RIQUEZA

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Redistribuir la riqueza.

La estabilidad social de los países -cuya responsabilidad de garantizar se la hemos asignado al Estado- depende, esencialmente, de su cohesión social y de su integración nacional. Sin embargo, podemos observar que dichas características se han ido diluyendo como consecuencia del modelo de organización que fueron adoptando, tanto en las sociedades inspiradas en modelos neoliberales como en los llamados “socialismos reales”. Ignacio Ramonet, autor del libro “Geopolítica del Caos” y Director de “Le Monde Diplomatique” señala, en este sentido, que el modelo que domina hoy es el del “archipiélago”. Afirma, para ejemplificar su visión, que “en la India o en cualquier país de Africa hay gente que vive en islotes de modernidad, navega en internet, usa tarjetas de crédito, viaja, consume, etc. Al revés, en los países desarrollados hay quienes viven en islotes tan atrasados como la India o Burkina Faso”. Agrega que “ese tipo de organización de archipiélago, en forma de manchas de leopardo, es el que se extiende a lo largo del planeta”. Y concluye que “esta es una configuración caótica también, porque no sabemos que va ocurrir con la coexistencia permanente de grupos que llevan una vida acomodada y grupos marginados, sin perspectiva de integración”.

Esta realidad es el  fiel reflejo de la desigualdad en la repartición de la riqueza, cuestión a la que nuestro país no escapa y que, a pesar de los esfuerzos orientados a “terminar con la pobreza”, en lugar de aminorarse, tiende a distanciarse. Así lo muestran ciertos indicadores con un agravante adicional: estamos ubicados en los primeros lugares del “ranking” de países con peor distribución del ingreso… Desde esta perspectiva, podríamos afirmar que, efectivamente, somos un país “jaguar”, pero con una característica muy especial: los “islotes” o manchas negras de la piel sólo aumentan en la intensidad del color, esto es, los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres… Por otra parte, cabe observar que “los ricos” son, también,  cada vez más poderosos, debido a la influencia decisiva que ejercen en un acontecer social encajonado dentro del modelo neo-liberal imperante.

  En estas condiciones, los caminos viables, primero, para frenar la carrera de distanciamiento en la distribución del ingreso y, segundo, para encauzarla hacia un mayor equilibrio no son, de modo alguno, fáciles de encontrar, ya que el modelo libre mercadista no reconoce ni acepta otra receta para mejorar la calidad de vida y el ingreso de los más pobres que no sea el “rebalse” que genere su propio crecimiento. Esto es, lo que se ha dado en llamar “economía del chorreo”, cuyo dogma de sustentación es una “secuencia genética de carácter circular” en torno a la cual debe girar -como en un “sin fin”- no sólo la economía, sino que toda la organización de la sociedad: la gestión eficiente de las empresas mejora su productividad y competitividad; esta mejoría permite generar utilidades; las utilidades, ahorrar; el ahorro, invertir; la inversión, crecer; y el crecimiento nuevos empleos, aumento de las remuneraciones, mejores condiciones de vida, etc… A ello, debe agregarse, la presión amenazante de los denominados “poderes fácticos” que, por un lado, pugnan por el “achicamiento” del Estado y por limitar su accionar al orden y la seguridad y, por el otro, exigen que Este les garantice la estabilidad social necesaria para que la iniciativa privada pueda desarrollar su actividad con la debida tranquilidad… La pregunta, entonces… ¿Es que el puro “rebalse” puede generar la redistribución del ingreso y las condiciones de estabilidad social?… O ¿No será que lo que anda mal es que, en muchas empresas, la diferencia entre el que gana más y los que ganan menos sea de 50 y hasta de 100 ó más veces?… O ¿No existen sueldos o ingresos de 8, 10, 15 ó más millones de pesos frente a sueldos de 100, 150 ó 200 mil pesos?…. Una economía que hace posible brechas de tal magnitud conlleva el serio riesgo de la inestabilidad… No puede perdurar un sistema en que “los de arriba” ganan sueldos de ejecutivo de algún país desarrollado y “los de abajo” sueldos de país subdesarrollado, porque la estabilidad social no la dan los primeros… No creo que haya un país desarrollado que tenga diferencias remunerativas como que hay en Chile; puede haber sueldos tan altos como los de aquí, pero su diferencia con los más bajos jamás pasa de las 10 ó 20 veces en los casos extremos…

Los caminos para reducir la brecha en la distribución de la riqueza son, pues, estrechos y pedregosos, porque pasan por profundas revisiones en la concepción de la sociedad y de su organización; pasan, en definitiva, por instalar al hombre, a las personas, a los valores humanos y a la convivencia social como centro de la preocupación. Para abrir las estrecheces y sacar las piedras debemos, entonces, partir por lo primero: Nada menos y nada más que definir la concepción de la sociedad que queremos. Sin duda, materia del gran debate que falta en el terreno de las ideas, las  utopías y los valores.

Es de esta discusión que han de ir saliendo los cambios a las formas de organización de la sociedad, de las que sólo una de ellas es “el modelo” económico. De manera tal que éste es el que debe someterse a la organización de la sociedad que el país resuelva  -el proyecto de país que se defina- y no, a la inversa de lo que está ocurriendo, que sea “la genética” del modelo neo-liberal imperante el que determine o imponga la organización de la sociedad. Creo firmemente que no existe otro camino para alcanzar un equilibrio razonable en la repartición de la riqueza que poner las cosas por su verdadero orden… Todas las medidas que, con tal objetivo, se puedan adoptar, desde dentro del “molde” neo-liberal, no serán más que “cosméticas”… Si fuese de otra manera… ¿no piensa que ya se habrían adoptado?… O ¿alguien no las habría propuesto?…

NOTA: Los siguientes capítulos son: «Desmediatizar el poder; «Conclusión, Humanizar a Chile».
Imagen: http://matadorcartoons.blogspot.com/

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    Elizabeth dice:

    cuando el poder del amor sea más grande que el amor al poder , solo entonces el mundo conocerá la PAZ….

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