AVANCE CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO Y DETERIORO DEL MEDIO AMBIENTE

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AVANCE CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO Y DETERIORO DEL MEDIO AMBIENTE

No es necesario hurgar mucho para descubrir que la causa del fantástico cambio se encontrará siempre en un solo gran común denominador: el AVANCE CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO.   El es la causa del desarrollo industrial, del desarrollo de las Comunicaciones, del desarrollo del Transporte, del crecimiento de las ciudades, del desarrollo de la Medicina y de los descubrimientos de las vacunas y de los antibióticos, que han permitido elevar sustancialmente el promedio de vida del hombre y reducir drásticamente sus causas de muerte, trayendo como consecuencia el fenómeno de la explosión demográfica.

Resulta, por una parte, apasionante ver como hoy, día a día, se inventan y se descubren cosas.  Es impresionante observar como cada invento o cada descubrimiento provoca pequeñas y grandes revoluciones en el campo en que se han realizado.   Sin embargo, por otra parte, todo este avanzar sin medida tiene un componente que será trágico si el mismo desarrollo científico y tecnológico, acompañado de la voluntad política de los Estados, no es capaz de enfrentarlo de manera urgente y ordenada. Se trata del  Deterioro del Medio Ambiente. Si bien el desarrollo científico ha sido capaz de generar la tecnología para poder, casi sin restricciones, crear nuevas cosas y lograr descubrimientos o inventos asombrosos, no lo ha sido sin perjudicar seriamente el Medio Ambiente, esto es, sin provocar una acelerada disminución de los recursos naturales y sin producir la contaminación del aire, la tierra y las aguas hasta el punto de amenazar un quiebre fundamental en el equilibrio ecológico.

a) Primer gran llamado de alerta: Mensaje de Mentón en 1971

El dramatismo del problema de la contaminación y el deterioro del Medio Ambiente preocupa desde hace largo tiempo a muchísimos científicos que se han dado cuenta del giro tomado por este desarrollo desbocado.   

Una primera prueba de ello es el mensaje de Menton firmado por 2200 hombres de ciencia de 23 países – entre ellos varios Premios Nobel – dirigido a la humanidad y entregado el 11 de Mayo de 1971 al entonces Secretario General de las Naciones Unidas, U Thand.   En él se encierra el pensamiento de hombres que hablaron con la autoridad que les daba, ya en esos años, su conocimiento y su sabiduría. Comienzan aquel mensaje expresando lo siguiente:

“A pesar de las enormes distancias que nos separan geográficamente y de nuestras diferencias de Cultura,  Idioma,  Actitudes,   Ideas Políticas y Religión,  hoy nos une a todos un peligro sin precedentes en la historia.   Ese peligro, cuya naturaleza y magnitud son tales que no se le puede comparar con ninguno de los que el hombre ha tenido que afrontar hasta el presente, nace de la convergencia de varios factores.

Cada uno de ellos, considerado separadamente, plantea ya de por si problemas insolubles. Pero además, en conjunto, representan no sólo la probabilidad de un inmenso aumento de los sufrimientos humanos en un futuro próximo, sino incluso la posibilidad de que la vida quede total o casi totalmente extinguida del planeta…”.

Señalan, después, que el deterioro del medio humano, la disminución de los Recursos Naturales y estos problemas ligados a la superpoblación humana y sus secuelas, la desnutrición, el hambre y el fantasma de la guerra total, configuran un conjunto, cuyas proyecciones están poniendo en peligro la continuidad de la vida sobre la Tierra.

U Thand al recibir el mensaje expresó: “… El destino final de la Humanidad, quizás, dependa de la solución del deterioro del Medio Ambiente, cuyas consecuencias a largo plazo recién comienzan a vislumbrarse…”.

Segundas, terceras e infinitas pruebas de la creciente preocupación por el deterioro ambiental y la destrucción del planeta, provienen ya no sólo de científicos, sino que también de políticos, organismos internacionales y cada vez más organizaciones sociales. Ejemplo son los miles de estudios e informes científicos, generales y específicos sobre la materia que se hacen públicos. Muchos de ellos con alta difusión, pero que pese a las verdades y realidades allí contenidas, las decisiones urgentes que han de adoptarse por los Estados, encuentran la feroz resistencia de quienes controlan el poder económico y financiero en el mundo. La fuerza, hasta ahora, incontrarrestable que éstos ejercen, les posibilita perseverar en actividades extractivas e industriales, contaminantes del medio ambiente, destructoras de la naturaleza y determinantes en el calentamiento global del planeta con sus secuelas como el cambio climático, amenazan a la humanidad con gravísimas y aterradoras consecuencias. Es suficiente entrar a las páginas de internet para encontrar toda la información que se quiera sobre nuestro comportamiento con el planeta. Su visita corrobora las predicciones del Mensaje de Menton en 1971 y muestra nuevos estudios y comprobaciones de la realidad medioambiental, algunos de los cuales, dado su dramatismo y actualidad, se destacan a continuación.

b) Las conclusiones del informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, según sus siglas en inglés) divulgado el viernes 2 de febrero de 2007 en París.

(El IPCC, creado en 1988 por la ONU y la Organización Meteorológica Mundial, para mediar entre los investigadores y los gobernantes, es probablemente la voz más respetada en la materia y tiene por misión alertar a los dirigentes mundiales.)

Sostiene que la acción del hombre ha cambiado el clima y que las emisiones pasadas y futuras de dióxido de carbono y otros gases son causa de este peligroso calentamiento de la temperatura de la Tierra y seguirán contribuyendo a los trastornos climáticos como las frecuentes olas de calor, huracanes o sequías que se dejarán sentir durante más de un milenio.

Este texto advierte que la Tierra experimentará en el siglo XXI un calentamiento de entre 1,8 y 4 grados, que el nivel del mar puede ascender entre 28 y 43 centímetros y que aumentarán los devastadores fenómenos meteorológicos.

Según los 500 especialistas del IPCC reunidos en París durante una semana, el calentamiento del planeta “es debido con un 90% de probabilidad” a las emisiones de dióxido de carbono y otros gases que causan el efecto invernadero. Ilustran cómo este efecto es el que impide la ventilación correcta del planeta y, por tanto, provoca su calentamiento. Indican que en estos días (año 2007), la concentración de CO2 en la atmósfera está llegando a 380 partes por millón (ppm) y que, en ningún caso, puede llegar más allá de 550 ppm. Señalan en cifras globales que, en cinco años, las emisiones de CO2 pasaron de 6.400 millones de toneladas a 7.200 millones, lo cual demuestra que la comunidad internacional está lejos de cambiar su comportamiento.  Coincidente con estos datos, científicos del Observatorio Mauna Loa de Hawai establecieron que los niveles de CO2 en la atmósfera llegaron a 387 ppm lo que significa, hasta 2007, un alza de casi 40% desde la revolución industrial y que son los más altos de, al menos, los últimos 650 mil años. Agregan que la tasa de crecimiento anual en 2007 llegó a 2,14 ppm, siendo el cuarto año de los últimos seis en que dicho crecimiento fue mayor a 2 ppm.

El informe del grupo de expertos del IPCC que debería regir en los próximos cinco años las decisiones de los gobiernos en materia medioambiental, es el más alarmante de los que ha elaborado el IPCC, ya que deja claro que el calentamiento global es una realidad y se debe con casi total seguridad a la mano del hombre.

Añade que, si los diferentes Estados no ponen los medios para reducir la contaminación de la atmósfera, la temperatura podría aumentar hasta en 6,4%.  Y que esta cifra es una media, lo cual implica que existirán enormes diferencias entre regiones y habrá zonas más castigadas que otras como los polos que sufrirán importantes deshielos.

El informe reitera que con el alza de la temperatura de la Tierra, subirá también la del agua. Todo ello será fuente de cambios climáticos inesperados y funestos como las olas de calor y fuertes ciclones tropicales; los tifones y huracanes se harán más intensos y frecuentes; habrá, por otra parte, sequías inimaginables y se producirá la desaparición de importantes superficies fértiles.

Con estos antecedentes, los expertos pretenden que la comunidad internacional reaccione y entregue una respuesta fuerte y unida que implique una continuación y un perfeccionamiento del protocolo de Kyoto, el cual tiene como objetivo reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y, cuya primera fase expira en 2012.

No puede dejar de destacarse que este protocolo todavía no ha sido ratificado por el primer contaminador del mundo: Estados Unidos de América.

c) Alerta de la Secretaría de La Oficina para la Reducción de Desastres de las Naciones Unidas (ISDR),

El Director de la ISDR  manifestó que “la mitad de la población mundial ya vive en áreas urbanas y en 2030 será dos tercios”, entre otros motivos, porque “el calentamiento global provocará peores sequías e inundaciones que forzarán a la gente a trasladarse  las ciudades”. Concluyó, destacando la necesidad de que “la comunidad internacional se active ante el creciente número de desastres” que cada año se producen en todo el mundo y que “sólo en asistencia humanitaria internacional absorben anualmente 5,500 millones de dólares”.

d) Voluntad política de los países podría desacelerar o revertir el rumbo

Un nuevo informe de Naciones Unidas ha planteado caminos de solución al problema del calentamiento global, a diferencia de los dos primeros  que exponían solamente sus graves consecuencias. Señala que el calentamiento global podría desacelerarse y hasta revertirse, si los países del mundo toman la decisión política de hacerlo, lo que supondría una inversión económica de hasta 1 billón y medio de dólares anuales, de aquí al 2030.

Achim Steiner, Jefe del Programa Medioambiental de la ONU, refiriéndose a este último informe del IPCC, expresó que: «Nos estamos moviendo desde dos reportes bastante serios hacia lo que podemos hacer sobre el cambio climático. Habiéndonos mostrado el sendero hacia mayores problemas, el IPCC eleva nuestros horizontes hacia donde yacen las soluciones y nos muestra que éstas se encuentran a nuestro alcance».

La solución para ello, pasa por un tema económico. El nuevo informe calcula que “estabilizar las emisiones de gases de invernadero para el 2.030 costará, anualmente, entre un 0,2 y un 3 por ciento del producto interno bruto mundial (PIB Mundial), dependiendo de la rigidez de las reducciones impuestas a las emisiones». Y propone soluciones como “capturar y enterrar las emisiones de plantas que funcionan a base de carbón, un cambio hacia fuentes de energía renovables como la solar y la eólica, un mayor uso de energía nuclear, una iluminación más eficiente y el aislamiento de edificios”.

Ante una propuesta así, la voluntad política de los países no podría ser contraria a asumir un gasto, absolutamente razonable, de entre el 0,2 y el 3% del PIB Mundial anual para enfrentar un problema de la envergadura del calentamiento global. Se trata, si se quiere comparar, de un monto muy inferior al dinero que mueve la corrupción en el planeta que se estima en una cifra próxima al 5% del mismo PBI Mundial.

e) Al Gore y el Informe “Stern”

No puede omitirse, hoy día, la importancia de las acciones de Al Gore, ex Vicepresidente de Estados Unidos de América y perdedor en muy oscuras circunstancias de la Presidencia en las elecciones del año dos mil, como tampoco la del Informe de Nicholas Stern, ex Economista Jefe del Banco Mundial.

Al Gore ha promovido el mensaje de los científicos a través del documental “Una verdad incómoda” que describe la crisis medioambiental, del libro del mismo nombre y de una segunda publicación que llamó “El Ataque contra la razón” en el cual destaca la sordera de quienes dominan la economía y la política mundial –personificándola en George Bush- para escuchar la voz y las opiniones de los expertos.  Ha señalado en más de una entrevista que “la gravedad del problema es tal que para mí se ha convertido en una cuestión moral”. El señalado documental, didáctico y entretenido, debiera ser exhibido a todo el mundo. Bastaría, por cierto, una vez a los escolares, a los estudiantes universitarios, a los trabajadores y, en general, a los líderes sociales y, muchas, pero muchas veces, a empresarios, políticos, inversionistas o financistas vinculados al control del poder económico, aunque confiesen haberlo visto, al menos, en una oportunidad.

Por su parte, el Informe de Nicholas Stern ha predicho una catástrofe para la economía mundial si no se frena el calentamiento. La importancia de Stern es que ha involucrado al mundo económico. Su mensaje, coincidente con lo que desde hace décadas manifiestan los expertos, fue encargado por el Gobierno Británico –y no por organizaciones ecologistas- concluye que la economía mundial caerá un 20% si no se frena el calentamiento del planeta y señala que detenerlo costaría un 1% del PIB mundial.

La trascendencia que ha tenido el actuar de ambos personeros, Gore y Stern, es la de haber logrado trasladar, a la opinión pública mundial, el consenso científico existente, desde hace ya mucho tiempo, en el sentido de que los gases de efecto invernadero generados por la combustión del petróleo y del carbón se acumulan en la atmósfera y producen el calentamiento del planeta “al poner techo” a la salida del calor proveniente de la Tierra.

Con seguridad un aporte a la difusión de este mensaje ha sido el marcado cambio climático que desde el último tiempo se ha comenzado a experimentar en la Tierra y que nadie se ha escapado de percibirlo, sea por más frío, más calor, más inundaciones, más sequías o más carencias de energía. 

NOTA: Los siguientes capítulos son: “OTRAS DIMENSIONES DEL DETERIORO MEDIOAMBIENTAL.”, “EMPRESA Y MEDIO AMBIENTE.”, “GLOBALIZACIÓN, CAMBIO Y DERECHO”, “PROFUNDOS CAMBIOS A LA DEMOCRACIA”

La discución se ha cerrado.

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