MEDIO AMBIENTE, EMPRESA Y GLOBALIZACIÓN, EN DOS SIGLOS EL MUNDO CAMBIÓ PARA SIEMPRE

MEDIO AMBIENTE, EMPRESA Y GLOBALIZACIÓN, EN DOS SIGLOS EL MUNDO CAMBIÓ PARA SIEMPRE

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EN DOS SIGLOS EL MUNDO CAMBIÓ PARA SIEMPRE

Durante los últimos dos siglos el mundo experimentó una transformación como nunca nadie imaginó. Las formas de vida y la vida misma del hombre cambiaron de modo radical, definitivo e irreversible. Es indiscutible y casi una “perogrullada” decirlo.

Sin embargo, apreciar la velocidad de ese cambio y su aceleración es importante y, para ello, resulta suficiente contrastar algunos hechos que muestran las enormes diferencias entre el avance logrado por el hombre, en toda su historia, hasta la primera mitad del siglo XIX y el gran impulso que se produce a partir de la segunda y que permanece hasta los actuales días.

a) La dimensión de las ciudades.  Con anterioridad al 1800 no había existido en la historia de la humanidad ciudad alguna, tal vez con la excepción de Roma y Babilonia, que sus habitantes no alcanzaran sus límites, sencillamente, caminando.

Sin embargo, desde la segunda mitad del siglo XIX comienzan a surgir urbes, cuyas crecientes dimensiones terminaron por transformarlas  en verdaderas “trampas” para sus habitantes. Muchas carentes de toda planificación en su desarrollo, lo que, a veces las tornaron “impracticables” o muy poco amables para la vida de las personas.   

En 1850, cuatro ciudades en el mundo llegaron a tener un millón de habitantes. Un siglo después fueron alrededor de cien las que superaron dicha cifra. Después del  2000  llegan a cerca de mil y, muchas de ellas, se han agrupado, llegando a establecerse un número significativo de inmensas urbes –megalópolis- de más de 30, millones de personas (Tokio, Sao Paulo, México, Nueva York, Los Ángeles y otras).

b) Las Comunicaciones.    En 1865,  Europa conoció la muerte de Abraham Lincoln casi un mes después de haber ocurrido.   Hubo de esperar la llegada del primer barco que salía de  Nueva York para conocer la trágica noticia. Casi un siglo después murió, también asesinado, otro Presidente de EE.UU., John Kennedy. Y ¿cuánto tiempo tardó la noticia en esparcirse hasta los más recónditos lugares del mundo?   ¿Minutos?…   ¿Segundos?…   

La generación de nuestros padres o abuelos -¿por qué no la nuestra?- ha conocido una asombrosa, interminable y creciente seguidilla de invenciones, sumada a su masificación, a partir del telégrafo o del teléfono en el siglo XIX: la radio en 1920, la televisión en los 40. En fin, a finales del siglo XX e inicios del actual, la telefonía celular, el desarrollo de la informática, de internet, la digitalización de las comunicaciones y todos sus derivados.

c)   El Transporte.   Los medios de transporte del siglo XIX eran  el caballo, la carreta, la diligencia, el buque a vapor… El ferrocarril o “caballo de fierro” en su segunda mitad.  Y en nuestros días, junto con el desarrollo de toda clase de vehículos para movilizarse y transportar carga, nació como disciplina planificación urbana y la ingeniería en transporte en respuesta a la complejidad del crecimiento de las ciudades y sus redes viales. Qué decir del desarrollo de la industria aérea: no puede sino provocar admiración, cuando, hoy día, es posible viajar en avión entre los puntos más distantes del planeta en menos de 24 horas.

d) El Desarrollo Industrial. A comienzos del siglo XIX la producción de bienes operaba, fundamentalmente, con medios artesanales.  A medida que ese siglo transcurrió, con la introducción de la “máquina” se generó un acelerado cambio en las formas de producción y en la economía del mundo que, hasta  los días presentes, no deja de asombrar o de hacer sentir, día a día, una sensación de caer en la obsolescencia. Lo cierto es que se han  modificado radical y definitivamente aquellas formas de producción que el hombre utilizó hasta los primeros años del 1800.

e)  La explosión demográfica. Según los datos del Fondo de Naciones Unidas para las Actividades de Población, 3000 años A.C. la población del mundo era 200 millones de habitantes;  un año D.C. era de 400 millones;  en 1650 era de 600 millones. Es decir, tres mil años era el ritmo de duplicación de la población. En 1850 fue de 1000 millones; hoy día habitan la Tierra 7000 millones de personas. O sea, en un siglo y medio  la población del planeta se ha septuplicado y se ha duplicado, en promedio, más o menos, cada 40 a 50 años.

El aumento exponencial de la población es una de las cuestiones más aterradoras a que se ve enfrentado el mundo de hoy. Si la duplicación de la población es un fenómeno  que se proyecta para cada 30 a 40 años y la expectativa de vida sigue aumentando al ritmo actual, a fines de este siglo habitarán la Tierra cerca de 50.000 millones de seres humanos. La  superpoblación del hombre es ya, por sí solo, otro problema complejísimo, agregado al Deterioro del Medio Ambiente, que la humanidad está debiendo enfrentar, también, desde el punto de vista de cómo se gobierna por los Estados a enormes masas de personas y cómo se regula el acontecer social. 

NOTA: Los siguientes capítulos son: «AVANCE CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO Y DETERIORO DEL MEDIO AMBIENTE», «OTRAS DIMENSIONES DEL DETERIORO MEDIOAMBIENTAL.», «EMPRESA Y MEDIO AMBIENTE.», «GLOBALIZACIÓN, CAMBIO Y DERECHO», «PROFUNDOS CAMBIOS A LA DEMOCRACIA»

La discución se ha cerrado.

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